La Iglesia y el lobo beta

En 1964 una mujer llamada Kitty Genovese murió acuchillada en Nueva York. El homicida que la mató la atacó más de una vez, durante la misma noche, fuera de su departamento, donde 38 de sus vecinos la oyeron gritar. Después del primer ataque, y primeros alaridos, uno de los vecinos gritó, desde su ventana, ¡Deja a la señorita en paz! y el agresor se fue corriendo. Puesto que ninguno de los vecinos salió para averiguar sobre el estado de la víctima, el desalmado volvió, la buscó y la encontró arrastrándose para entrar por una puerta trasera de su departamento, el sitio donde decidió terminar con ella.

 

La gran pregunta es ¿por qué ninguno de los vecinos la ayudó? ¿Por qué no salieron en grupo para enfrentar al homicida cobarde? Ya que un solo grito fue bastante para alejarlo la primera vez, un grupo de personas habría sido más que suficiente para salvar a la pobre mujer.

 

https://i1.wp.com/elguille-uigv.com/wp-content/uploads/2010/10/101310_0502_Elobjetodee1.jpg?w=642Después de este horroroso incidente, dos sicólogos curiosos decidieron hacer unos experimentos para estudiar cómo y cuándo alguien se levanta para ayudar a otro ser humano. En uno de los experimentos, un estudiante se hacía como si se le hubiera dado un ataque epiléptico en un cuarto donde no había nadie más, pero con suficiente bulla para que se le oyera. Cuando se encontraba una persona en otro cuarto cercano, el estudiante que se hacía el epiléptico fue socorrido el 85% de las veces en que se repitió el experimento. Cuando se encontraban al menos cuatro personas cerca del cuarto alguien solamente fue a ayudarlo en el 31% de las veces. Los sicólogos concluyeron que esto es lo que sucede cuando varias personas observan el mismo problema. Es muy probable que una persona sola reaccione y ayude a su próximo. En un grupo todos piensan que alguien más se encargará del asunto y se quedan con los brazos cruzados. Llamaron este fenómeno el efecto espectador o el efecto Genovese, por la señorita asesinada.

 

En mi último artículo escribí sobre el hombre natural y las jerarquías. Mi punto fue que las jerarquías no son necesariamente malas pero nuestra percepción de las jerarquías sí puede ser muy mala. Cuando pensamos que alguien es superior por ocupar un puesto más alto en la jerarquía—como presidenta de la Sociedad de Socorro por ejemplo—estamos cometiendo el pecado del orgullo y comenzamos a descender al nivel de los lobos, que también se organizan en jerarquías.

 

Cuando la manada se siente amenazada, el lobo alfa se pone enfrente de los demás lobos, se muestra los dientes y gruñe. El lobo beta también se muestra los dientes y gruñe, pero detrás del lobo alfa. El lobo beta deja que el lobo alfa asuma un riesgo más grande. Si el lobo alfa demuestra una debilidad en algún momento, es probable que el lobo beta lo desafíe e incluso que lo mate para tomar su lugar como líder de la manada. Así es que se funciona la jerarquía de los lobos.

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He observado que muchas veces nos cuesta entender el porqué de la jerarquía de la Iglesia. Ya que uno no es llamado como líder, muchas veces presume que uno es un lobo beta y el líder es un lobo alfa. Este mal entendimiento nos invita a ceder a un instinto animal, lo cual nos invita a portarnos como animales—como lobos beta.

 

José Smith estaba bien arriba en la jerarquía de la Iglesia. También era joven y un campesino total—a penas alfabeto. Una vez, durante una reunión de la Iglesia, comenzó una discusión con su hermano William, la cual se terminó con los dos luchando y dándose puñetazos. El profeta perdió la pelea pero dijo que su pérdida era debida a las lesiones que había sufrido cuando lo había embreado y emplumado un populacho. ¡Imagine usted a su obispo agarrando al secretario ejecutivo durante una reunión de correlación! (La historia sobre esta pelea se encuentra en la biografía Joseph Smith: Rough Stone Rolling, escrita por el ilustre académico Richard Bushman—quien, además, es patriarca de su estaca y sellador en el templo de Washington D.C.).

 

Todos tenemos momentos malos donde cometemos errores sobre los cuales no queremos que nadie sepa después. El pobre José tiene varios de estos momentos escritos en la historia ¡y hasta algunos momentos inventados! Además, tenemos revelaciones canonizadas donde el Señor lo deja bien, bien retado.

 

Varios de los hermanos de la Iglesia de aquel entonces cedieron al instinto animal, se portaron como lobos beta y vieron a José Smith como un lobo alfa que había mostrado sus debilidades. Lo atacaron física y emocionalmente. Muchos de los miembros de las muchedumbres que lo embrearon, y que finalmente lo asesinaron, eran ex miembros de la Iglesia. Muchas de las personas que más debían apoyarlo—sus consejeros, secretarios, y hasta algunos apóstoles—lo denunciaron y lo traicionaron. Incluso, un grupo de líderes se formó para sacar a José Smith de su puesto y reemplazarlo con David Whitmer, todo a escondidas.

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Es verdad que portarse como lobo alfa es malo pero portarse como lobo beta no es mejor. Los problemas de la Iglesia no se agravan cuando tenemos líderes imperfectos, pues todos lo son. Los problemas de la Iglesia se agravan cuando nos portamos como lobos beta y atacamos a nuestros líderes en vez de apoyarlos (de vez en cuando una crítica hecha sin impaciencia, con mucho amor y mucho respeto—cara a cara, y en privado—puede contarse como apoyo).

 

Con respecto a los lobos beta—que se quedan atrás de sus líderes, esperando que ellos se encarguen de todo—el Señor dijo lo siguiente: Mas el que no hace nada hasta que se le mande, y recibe un mandamiento con corazón dudoso, y lo cumple desidiosamente, ya es condenado (DyC 58:28). En el juicio final, no creo que el Señor me pregunte, ¿Se aseguró tu presidente de quórum de élderes de que siempre hicieras tus visitas?

 

Al contrario, creo que me va a decir algo mucho más como esto, Ryan, entraste en el convenio del sacerdocio de Melquisedec. Tú y yo sabemos que entiendes lo que eso significa. Cuéntame ¿qué hiciste para ayudar a tu próximo? ¿Qué hiciste para actuar en mi nombre y socorrer a los débiles? Cuéntame ¿cómo me representaste como discípulo mío?

 

Esto no quiere decir que los líderes estén más allá de la justicia. Como todos, ellos serán juzgados por lo que hicieron y por lo que no hicieron, sin embargo, esto no cambia el hecho de que yo seré juzgado según la luz y entendimiento que tenga y por las decisiones que haya tomado en base a ese entendimiento. El Señor no quiere que seamos como esas personas en Nueva York que escucharon los gritos de su vecina mientras un loco la mataba justo afuera de sus puertas, evitando el peligro y esperando que viniera el lobo alfa para encargarse.

 

Si criticar mucho y hacer poco no es lo que espera el Señor, y si creerse superior por pertenecer al sumo consejo no es lo que quiere el Señor ¿qué hacemos? Como varios de ustedes han reconocido, tenemos ejemplos de lobos alfa y lobos beta—manifestaciones del hombre natural—en la Iglesia. ¿Qué hacemos al respecto? ¿Qué hacemos para que no sea así? Compartiré mis pensamientos sobre este tema en mi próximo artículo.

Ryan Boothe

Ryan Boothe

Ryan Boothe escribe artículos para Radio Kolob sobre una variedad de temas relacionados con el Evangelio Restaurado, desde las raíces de ciertas palabras del hebreo antiguo hasta las relaciones humanas que existen entre los santos de los últimos días.

El Hno. Boothe se mantiene bastante ocupado trabajando como consultor, conferencista y emprendedor--trabajo que lo lleva a varios lados de su país, Europa y América Latina.

Nacido bajo el convenio y criado en el Valle Central de California, el Hno. Boothe tuvo la gran bendición de hacer la misión en el sur de Chile, donde aprendió a hablar el castellano huaso. El Hno. Boothe actualmente vive con su familia en el Valle de Utah.
Ryan Boothe

Comentarios

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16 comentarios

  • […] Es muy fácil pensar que todo lo que sucede en la Iglesia da vueltas en torno a los líderes. Esto también es un error que pasa debido a ceder al hombre natural. La otra cara de la jerarquía animal tiene que ver con el lobo beta, un tema que trataré en mi próximo artículo. […]

  • Noelia dice:

    Me encanto este articulo y sus comparaciones como tambien la historia de la lucha del Profeta con el hno. William,no me lo imaginaba!! pero eso solo nos muestra que debemos ver a los Profetas como hombres con debilidades al igual que cualquiera de nosotros,pero,a la vez ,como unicos representantes de Dios en la tierra,ellos tienen imperfecciones como cualquier otra persona,el unico que vivio y fue perfecto sobre la tierra ,fue nuestro Salvador Jesucristo.
    Este articulo ejemplifica con toda y total claridad lo que esta pasando en demasia hoy en dia en la Iglesia,es una pena realmente que los miembros no se den cuenta de que un llamamiento no es algo gerarquico como ocurre con los puestos en el mundo,sino que somos o deberiamos ser discipulos humildes totalmente entregados a hacer crecer la Obra de Dios sobre esta tierra!!!

  • bootheryan dice:

    Me agrada mucho que le haya gustado. Muchas veces tenemos expectativas tan altas para nuestros líderes que esperamos que sean mejores que nosotros. Los acusamos de “lobo alfa” cuando, por el otro lado, nosotros también nos portamos como lobos, solo lobos beta–lo cual no es nada mejor.

    • Gisela Méndez dice:

      Realmente creo que nadie escapa que en algun momento veamos los defectos de alguno de nuestros líderes, lo mas importante es reconcerlo y arrepentirnos porque ellos son llamados por Dios para dirigir, porque el Señor sabe que pueden ayudar en su obra, pero es verdad cuanto nos duele que ocurran cosas como el asesinato de la Señora de New York, y que nadie haya hecho nada, lo hubieramos hecho nosotros??? es para que reflexionemos, creo que el Señor espera mucho de nosotros, que le sirvamos con amor y nos esforcemos y que apoyemos a nuestros líderes, ya que nosotros como ellos somos imperfectos, es el momento de actuar, me encanta este artículo, ademas habiendome enterado de ese terrible momento que vivió nuestro amado Profeta José Smith quien sufrio tanto en el cuerpo como en el alma, algo que amo de él es su fidelidad al Señor a pesar de todo esto que el vivió, y que el despues de Jesucristo fue el hombre que mas ha hecho en esta vida por la salvación de los hombres al ser valiente y negarse acceder ante los caprichos de miembros que no solo lo traicionaron al Él como líder y profeta, sino mas grave aun, a nuestro Dios y este hermoso evangelio que aun en momentos dificiles nos da felicidad. gracias por este artículos y muchos mas que nos ayudan cada dia.

  • Pamela dice:

    Muy bueno el mensaje, la verdad que me dejó pensando en muchas cosas, gracias!!

  • bootheryan dice:

    Pamela: Qué bien que le haya dado tanto para pensar. Me gustaría saber si llega a algunas conclusiones o si desea tal vez compartir algunos de esos pensamientos aquí.

  • Dilcia dice:

    Muy buen mensaje… creo que me llamo a poner atención en lo importante para mi progreso.

    Saludos,

    • bootheryan dice:

      Dilicia: Gracias por leer y dejar un comentario. Le felicito por reconocer que este asunto puede impedir nuestro progreso. No creo que nadie esté 100% a salvo. De vez en cuando todos tenemos que hacer una evaluación personal para ver si permitimos que estos instintos animales hagan daño a alguien, inclusive a nosotros mismos.

  • […] al principio—la persona nueva comete errores que la otra nunca cometería. De ahí comienzan los lobos beta con sus […]

  • […] LEER MAS DE ESTE ARTICULO The following two tabs change content below. […]

  • Carlos Rosales dice:

    Excelente artículo, y es cierto, todos seremos juzgados en base a nuestros actos y debemos apoyar nuestros líderes con amor y perseverancia, ya que Dios pone su confianza en ellos para que nos guien, y si, son imperfectos, somos todos imperfectos, por nuestro Padre Celestial no nos deja solos y coloca a estas personas para guiarnos, me gustó mucho el artículo, Gracias!!…

  • Yo creo que el asunto de los lobos es que los lideres estan demasiado estresados con llamamientos y con asuntos espirituales, con reuniones semanales de correlacion, de consejo, con presiones jerarquicas, que se tomen un respiro, salgan a hacer deporte, pasar tiempo con su familia con sus amigos y ya no seran lobos sino amigables corderitos.

  • Yo creo que el asunto de los lobos es que los lideres estan demasiado estresados con llamamientos y con asuntos espirituales, con reuniones semanales de correlacion, de consejo, con presiones jerarquicas, que se tomen un respiro, salgan a hacer deporte, pasar tiempo con su familia con sus amigos y ya no seran lobos sino amigables corderitos.

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